La pregunta ¿Usted cree que el presidente Uribe influirá en las elecciones regionales del Tolima en el 2011? fue el tema de opinión de Econoticias durante la semana pasada y algunos de los comentarios de los lectores dejaron ver que la respuesta era obvia y casi que cantada; claro que la presencia del ex presidente sí influiría en la política electoral no solo en las elecciones regionales del Tolima sino que también en la de los otros departamentos, sin embargo creo que la pregunta se quedo corta en el cómo y en la cantidad.
Para analizar con mayor profundidad la pregunta podemos recordar las palabras de José Obdulio en su reciente visita a la ciudad musical de Colombia: “El presidente Uribe vendrá al Tolima a apoyar en marzo a los candidatos de la U en alianza con el partido conservador”. En estas declaraciones dejo ver el ex asesor del ex presidente varias cosas. La primera que en sus cuentas no está el partido cambio radical ni aquellos que hacen parte de la alianza de la Unidad Nacional y la segunda que la preferencia la tendrán los candidatos de la U.
Así las cosas, cómo influirá; pues de manera distinta a como influyó cuando era presidente de la republica. Ya no lo hará sobre el ejercicio de su gobierno sino sobre los resultados del mismo, por lo que no solo bastarán los guiños a los candidatos sino que además estos deberán representar con coherencia lo que significa ser uribista. Ya no hay eso que llaman el ejercicio del poder que se refleja en dadivas y oportunidades laborales y contractuales. Me atrevo a pensar que aun teniendo el presidente Uribe una imagen favorable de la opinión, dicha favorabilidad no será trasladada proporcionalmente a quienes se autodenominen sus candidatos; está demostrado que en el Tolima se necesita mucho más que esa condición y que los electores son bastante racionales al momento de elegir sus candidatos. Basta solo recordar la elección de Fernando Osorio.
Además creo que la cantidad será menor en la que sus más fervientes seguidores consideran. Algunos ya estarán pensando que es una herejía pero la verdad es que para mediados del año entrante la unidad nacional se habrá consolidado y las alianzas regionales pasaran por el palacio de Nariño y tal vez algunas tendrán el beneficio de los resultados y las expectativas del gobierno.
También considero que las expectativas de la propuesta política explicada por José Obdulio desconoce el arraigo que tiene en cierta población el sentimiento partidista; una cosa es que un conservador o liberal hubiera votado por Uribe sin importar su condición partidista y otra que vote por alguien solamente porque es cercano o dice ser cercano a él. Esta afirmación la corroboran los resultados electorales pasados al congreso de la republica en donde primó los intereses regionales y de coyuntura.
Así pues creo que falta que pase mucha agua por debajo del puente para alcanzar a dimensionar exactamente el cómo y el cuanto de la influencia del ex presidente Uribe en la política regional y por ahora solo tendremos que conformarnos con las ya comunes especulaciones de los analistas políticos.
