EL TALANTE: 
Recordando a Álvaro Gómez Hurtado
Alvaro Gómez Hurtado
Siempre me he sentido afortunado por haberme iniciado en la política bajo las orientaciones de Jaime Pava, con él aprendí a querer la política, a honrarla, ¡porque haciéndolo se honra a la gente! Él fue muy afortunado; se formó políticamente bajo la tutela de Laureano Gómez y por ende junto a Álvaro Gómez Hurtado. Y fue gracias a Pava que tuve el privilegio de conocer a Álvaro Gómez Hurtado –bueno siendo sincero lo escuche personalmente en varias ocasiones-, hecho del cual me enorgullezco, porque él, con cada palabra enseñaba sin proponérselo, era connatural con su forma de ser. De eso ya hace más de 20 años y la verdad es que desde esa época en el conservatismo no ha surgido un líder nacional con las capacidades que este tenia; D’artagnan refiriéndose a él en los días de su asesinato afirmó “fue, ciertamente, para muchos y durante toda su vida, la otra opinión de los colombianos. La encarnaba con dignidad, y además con legitimidad moral”.        

Sin dudas, Álvaro Gómez fue un maestro, algunos de sus discípulos aun se mantienen vigentes en la política nacional, otros ya no; uno de ellos el actual ministro de agricultura Juan Camilo Restrepo, otro que ya falleció Juan Diego Jaramillo. Y uno de sus alumnos preferidos en el periodismo Juan Gabriel Uribe hoy orienta el diario el Nuevo Siglo –fundado por la casa Gómez-; todos ellos le heredaron una característica, que sin poderse explicar detalladamente, se conoce como Talante. Juan Camilo Restrepo comentó sobre su maestro: “Le dejó al país muchas enseñanzas. Enseño a sobrepasar lo cotidiano para reflexionar en las grandes cosas” característica que se ha perdido en la política; hoy todos tienen afán, lo que prevalece es la coyuntura.

¿Talente? ¿Cómo se define esa característica que según Gómez era propia a los conservadores? En diversas ocasiones él habló sobre “el talante conservador”, concepto aportado al discurso político por el mismo y que refleja una actitud, una postura ante el mundo caracterizada por darle importancia a los valores y a la ética, y por la búsqueda de propósitos nacionales compartidos que superan las individualidades. Es pues el talante un estilo, una cadencia común de la sociedad que se ha desarrollado durante el transcurrir de la humanidad. En una conferencia (que me encontré en un libro, escrito por Álvaro Bermúdez, y que me regalo en estos días Carlos Augusto Gómez) Álvaro Gómez al referirse al talante lo definió así: “El Talante es un estado de ánimo, una disposición espontánea, pre-racional; es una situación anterior a la actitud, una voluntad inadvertida de captar, de comprender o de rechazar”.

Hoy cuando se cumplen quince años del asesinato del ex presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, lo indicado es exigirle al Estado investigaciones serias para que su muerte no vaya a quedar impune; Reclamamos pues al Estado conocer la verdad. Ya su sobrino, el representante a la cámara por Bogotá Miguel Gómez comentó durante el acto de homenaje en el Congreso: “La investigación por el magnicidio ha seguido un lamentable recorrido de desviaciones y encubrimientos. Ninguna de las hipótesis en que se empeñó la Fiscalía ha prosperado ante los jueces: todas estas han sido construidas a partir de testigos falsos y groseras intervenciones por parte de algunos agentes del Estado y de la mafia. Pruebas fundamentales fueron desaparecidas, testigos han sido y continúan siendo intimidados, algunos asesinados y otras pruebas determinantes son sistemáticamente ignoradas por la Fiscalía”.

En honor a su memoria me he permitido “colgar” en you Tube un video que con algunos amigos hemos llamado nuestro anhelos, en este se demuestra la vigencia de muchas de sus tesis y como años después se valida que Álvaro Gómez Hurtado fue un estadista y que tal vez si se le hubiera permitido ser presidente de la República nuestro país sería uno de los más desarrollados en América Latina. Así lo reconoció Antonio Navarro “Había que hacerle caso a lo que planteaba Álvaro Gómez cuando propuso la transformación del establecimiento político del país. Gómez tenía el valor, la formación y la experiencia para cambiar a Colombia, pero el país no lo entendió. Era un amigo renovador progresista, pero sobre todo un amigo del cambio”

Gómez Hurtado fue un visionario, un luchador, por eso a la nación le duele tanto el olvido por parte de la justicia colombiana. Sin embargo nos queda como su legado el Talante de ser conservador